Mientras
el país invierte $2,42 por habitante al año,
Mendoza gasta en su presupuesto público $13,63. La
inversión en actividades culturales dinamizan sectores
como el turismo, gastronomía y el comercio.
Invertir en cultura, es una acción dinamizadora de
la economía. Un ejemplo regional es el proyecto cultural
de Música Clásica por los Caminos del Vino,
que atrae a mayores cantidades de visitantes e incluso moviliza
a los residentes a participar de dichos eventos en forma
gratuita. Estas personas dinamizan económicamente
a otros sectores como el gastronómico, el turístico,
el comercial, a través de los ingresos que dejan
en la provincia y generan empleo nada menos.
Mendoza
muestra una tendencia creciente a posicionarse en los estándares
internacionales de inversión en Cultura. En el 2006,
mientras la gestión pública en cultura de
la provincia invirtió $13,49 en términos per
cápita, a nivel nacional se invirtieron $2,42. ¿Cómo
se distribuye el aporte cultural provincial? ¿Es
posible determinar un perfil de oferta cultural para Mendoza?
La influencia de la cultura en la economía es un
tema de debate actual y por lo tanto genera refutaciones,
acuerdos y controversias. Una posición es que la
cultura no incide en el desarrollo económico en el
sentido de ser éste un proceso de acumulación
de capital físico y humano. Otra vertiente se apoya
en la existencia de relación económica, pues
ve a la cultura en afinación con activos como la
infraestructura y el capital sociales; incluso también
observa que la inversión en este sector condiciona
el comportamiento de los individuos en la economía
y por qué no del sector público de gobierno.
Para
analizar a través de variables económicas
el estado de situación de la inversión en
cultura se escogen los indicadores básicos comúnmente
requeridos para dar comienzo a la mensura del sector público
cultural de un país o región. A saber:
*
GPT: gasto público total
* GPC: gasto público cultural
* GPT/c y GPC/c: gasto público total y cultural en
términos per cápita respectivamente
* GPC/GPT: porcentaje del gasto público cultural
en relación al gasto público total de un país
o región, respecto del ámbito nacional.
Los
indicadores económicos arrojan que Argentina destina
de su presupuesto total $2.404,40 por habitante, mientras
que Mendoza lo hace en $ 2.183,40 por habitante. No obstante,
en Inversión Cultural, Argentina destina $ 2,42 en
términos per cápita y Mendoza invierte $ 13,63.
La confluencia de estos valores exigen una homogeneización.
Se considera para este proceso un parámetro internacional
propuesto por la UNESCO. Dicha recomendación propone
que se debería invertir en Cultura al menos el 1
% del total presupuestado por el Estado.
En
consecuencia, Argentina sólo cumple en un 10% la
solicitud deseada por el organismo internacional. Para el
caso de Mendoza, tomando en cuenta el presupuesto 2006,
la recomendación de este organismo se satisface en
un 62%. Cabe mencionar que los vecinos Brasil y Uruguay
alcanzaron para el 2005, porcentajes superiores a los de
Argentina destinando entre el 0,6% y 0,5% respectivamente
de sus presupuestos a inversión cultural. Así
pues, al considerar tanto al ámbito nacional como
al provincial bajo análisis para el 2006, como unidades
de gestión cultural descentralizadas, es destacable
que Mendoza se encuentra más próxima al cumplimento
de la recomendación internacional de la Unesco que
la gestión nacional de cultura.
En
este contexto, si se agregara al aporte nacional de cultura
per cápita, al correspondiente del ámbito
provincial, podría señalarse que el mendocino
recibiría en cultura un valor más cercano
a la recomendación internacional sugerida por la
Unesco. Así el cumplimiento del parámetro
internacional alcanzaría el 72% aproximadamente.
Sin embargo, no se alcanzan los estándares internacionales
propuestos.
En
detalle
Tomando
la composición del gasto público provincial
de cultura, se obtienen las principales líneas estratégicas
culturales de la provincia y su participación relativa
dentro del mismo. En primer lugar se ubica cómodamente
la promoción de expresiones artísticas, literarias
y artesanales con un 66% aproximadamente del total del gasto.
El segundo lugar, con un 13,30% lo ocupa la línea
cultural encargada de vincular cultura y educación.
El tercer lugar, es para la difusión de hechos culturales
con un 11,60%. Por último, la conservación
patrimonial se lleva el 9,2% del total de gasto público
cultural. Se puede extraer como conclusión inicial
que la impronta que define en términos relativos
el accionar de la oferta cultural desde la órbita
pública provincial es la de promover acciones culturales.
Las
necesidades que se detectan en este estudio y las posibles
consecuencias que pueden tener para el sector exigen que
para abordar más en profundidad la disciplina necesitamos
disponer de más datos culturales tanto de oferta
como de demanda que propicien el análisis del sector.
Consecuentemente, esta falta de información es muy
factible que provoque una ineficiente asignación
de recursos destinados a cultura no sólo del sector
público sino también privado, por ende de
políticas públicas ineficientes, que actúen
en desmedro de la posibilidad de establecer metas culturales
coherentes, ergo que se fomenten proyectos culturales sin
previa verificación de su impacto social y económico
o que se eternalicen las políticas culturales exclusivas
desde el lado de la oferta.
Probablemente
el comienzo de la construcción de una economía
de la cultura en nuestra provincia es por el camino de la
información cultural, el que permitirá definir
una identidad del mendocino en cultura tan clara como la
imagen productiva entre el vino y Mendoza, pudiendo crear
ventajas comparativas culturales respecto de otras regiones.
Por Sebastían Ladrón de Guevara
Para PLANOAZUL.com
Año: 2008 :: Mendoza :: Argentina